Más allá del Man de las leyes
Mi viejo cuenta que de niño vivió un año en la ciudad de San José de Cúcuta. En esa época, solía escaparse los fines de semana a diversos lugares aledaños, ya que le resultaba fácil movilizarse, incluso sin dinero, pidiendo a los conductores de buses urbanos e intermunicipales permitirle subirse por la puerta trasera, lo cual era usual con los niños relativamente pequeños. Uno de sus sitios favoritos era la Villa del Rosario y, particularmente, el Museo Casa Natal del General Santander, a donde entraba igualmente gratis. Así, a mi padre le nació cierta devoción por el general Francisco de Paula Santander, que unida al ya inmensurable orgullo que los santandereanos sienten por su región y por la sangre bravía que recorre sus venas, ha causado que siempre se refiera a su prócer preferido con adjetivos que denotan ciertos aires de idolatría. Pero hablemos del personaje de esta historia, es decir, de Francisco Paula Santander, a quien nos referiremos como El General o simplemente Santande...